Saludablemente

12, Enero 2021

Higiene en la cocina: hábitos que pueden prevenir riesgos 

Mantener la cocina limpia no es solo una cuestión de orden, es clave para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos. Según la Organización Mundial de la Salud, 1 de cada 10 personas en el mundo se enferma cada año por consumir alimentos contaminados.

Y aunque muchas veces no se perciba, los errores más frecuentes ocurren en el hogar. En Argentina, casi el 40% de los brotes de enfermedades transmitidas por alimentos se producen en el ámbito doméstico, de acuerdo con la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica.

La clave está en revisar hábitos cotidianos que muchas veces pasan desapercibidos.

1 de cada 10 personas en el mundo se enferma cada año por consumir alimentos contaminados.

Los 5 puntos básicos de la higiene en la cocina

Lavarse las manos, siempre: antes de cocinar, después de manipular alimentos crudos o de tocar superficies, es fundamental lavarse las manos con agua y jabón al menos 20 segundos.

Separar alimentos crudos y cocidos: la contaminación cruzada es uno de los riesgos más frecuentes y menos visibles. Ocurre cuando bacterias de alimentos crudos pasan a otros alimentos listos para consumir. Algunos consejos: 

  • Usar tablas y cuchillos distintos.
  • Limpiar utensilios entre usos.
  • No apoyar alimentos cocidos en superficies sin higienizar.

Controlar la temperatura: las bacterias crecen rápidamente entre los 5°C y los 60°C. Por eso, es necesario:

  • No dejar alimentos fuera de la heladera por más de 2 horas.
  • Descongelar en la heladera, no a temperatura ambiente.
  • Cocinar completamente carne, pollo y huevos.

Limpieza y desinfección: una superficie puede parecer limpia y no estarlo. Esponjas, trapos y mesadas pueden acumular microorganismos si no se higienizan correctamente. Algunas recomendaciones: lavar y desinfectar esponjas con frecuencia; reemplazarlas regularmente; limpiar mesadas y tablas después de cada uso.

Higiene de alimentos: frutas y verduras también pueden contener bacterias o residuos. Para reducir riesgos: lavarlas siempre con agua segura, no usar jabón ni lavandina directamente sobre los alimentos y secarlas con elementos limpios.

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