12, Enero 2021
Leandro Zicarelli: Cuidar tu plata sin estrés
Leandro Zicarelli, conocido como el “Zar de las Finanzas”, conduce el podcast económico más escuchado de Spotify en Argentina. En esta entrevista reflexiona sobre cómo alcanzar el bienestar financiero en un país volátil y ofrece consejos concretos para tomar el control del dinero.

—¿Qué significa tener bienestar financiero en un país como Argentina?
—En un país tan volátil como el nuestro, lo primero que pienso cuando me hablan de “bienestar financiero” es en la estabilidad. Estabilidad de ingresos, de gastos, previsibilidad. Creo que cuanta más certeza pueda tener de los flujos futuros, más bienestar tengo. Eso es, esencialmente, porque una estructura financiera buena debería suavizar la volatilidad del país y darnos más tiempo para hacer otras cosas: formarnos, trabajar, viajar, etc. Como verás, es una definición 100% defensiva, pero es sobre lo que debería apoyarse cualquier proyecto personal, ya que sin esa estabilidad fi nanciera no hay posibilidad alguna de planifi car en Argentina.
—¿Por qué muchas personas evitan mirar sus finanzas de frente?
—Vivimos a una velocidad que muchas veces nos impide tener instancias de reflexión y planificación financiera. Si a eso le sumamos las constantes idas y vueltas del país, los incumplimientos, los cambios de condiciones, creo que incluso a muchos de los que trabajan sus finanzas con dedicación les ha pasado frustrarse más de una vez. También el sector financiero debe hacer una autocrítica por no haber podido conectar con la gente de a pie. El tamaño del mercado, la desconfianza, la poca profundidad de los instrumentos de inversión, son resultado de un sistema que no funciona.
—Si alguien quiere ordenar sus cuentas, ¿por dónde debería empezar?
—Siempre hay que arrancar por el principio. Y el principio de una planificación financiera es un buen diagnóstico: cuánto gano, cómo lo gano, cuánto gasto, en qué gasto, cuánto me queda, para qué ahorro.
Son preguntas elementales que la mayoría se saltea. Empezar a invertir sin tener ese diagnóstico es un problema serio.
“EL LARGO PLAZO ES LA SUMA DE LOS CORTOS PLAZOS. EN ARGENTINA EL CORTO SE DEVORA AL LARGO. ESO ES PARTE DE LO QUE HAY QUE CAMBIAR”.
—¿Qué errores frecuentes ves en personas que creen que manejan bien su dinero?
—La ausencia total de un diagnóstico adecuado. Conozco infinidad de casos de gente que administra plata y no puede contestar una pregunta tan simple y elemental como: “¿Cuánto ganás?”. No saben, o tienen una idea aproximada, pero sin esa certeza todo lo demás va a ser muy difícil que funcione.
—¿Tiene sentido planificar a largo plazo en este contexto?
—El largo plazo es la suma de los cortos plazos. En un país con estabilidad uno puede ir administrando el corto plazo y finalmente tener algo consistente de largo. En Argentina no. En Argentina el corto plazo se devora al largo plazo. Hoy una empresa que planifica a largo plazo te habla de 10 meses vista. Eso es una tragedia y es parte de lo que hay que cambiar. De hecho, una buena planificación de largo plazo elimina el ruido de corto que tanto nos estresa y nos empuja a cometer errores.
—¿Qué conocimientos básicos debería tener cualquier persona para tomar decisiones financieras saludables?
—Lo más relevante es que entiendan el valor del tiempo, el efecto de la nominalidad, los tipos de activos que existen, la relación entre el riesgo y el retorno, la diversificación. Todos conceptos introductorios que parecen aburridos, pero son los que forman una buena administración financiera.

—¿El dinero está ligado a la ansiedad en nuestra cultura? ¿Cómo se puede romper ese vínculo?
—Sí, y es un factor que se está acelerando con la aparición de las redes sociales. La mejor forma de romper ese ciclo es con educación financiera y la creación de instancias de reflexión y formación lejos de la virtualidad.
—¿Recomendás alguna práctica para reducir el estrés financiero?
—Sí, salir a correr. Cuando siento que estoy abrumado por la información o que no puedo resolver algo, suelo apagar las pantallas, cerrar todos los archivos de trabajo y salir a correr o escuchar música. Buscar esos espacios de desconexión y poder reflexionar ayuda mucho a bajar los niveles de ansiedad y estrés. Lo que me funciona a mí tal vez no le funcione a otro, pero el punto es que cada uno busque su forma.
—¿Qué hacer ante decisiones financieras importantes que nos desbordan?
—Cuando uno está saturado, piensa mal. Si hubiese una pregunta, seguro la formularía mal. Lo mejor es cortar, volver a empezar y ver si llegamos a la misma respuesta. Si somos buenos administrando, nunca vamos a tener que tomar una decisión de vida o muerte en tiempo real. La broma de planificar y ser cuidadoso es, justamente, evitar eso. Por eso yo suelo recomendar que, ante la duda, “NO HAGAN NADA”. Siempre hay un tiempo más para tomarse. Estoy frente a la pantalla un día fi nanciero agitado, estoy por tomar una decisión, no sé si es la correcta. La solución es simple: no hago nada. Apago todo y me voy a correr. A la noche, antes de irme a dormir, vuelvo a prender la PC, vuelvo a mirar todo. Si la conclusión es la misma, mañana a primera hora hago la operación. Si la conclusión cambió, entonces no la hago.
“ANTE LA DUDA, NO HAGAN NADA. SIEMPRE HAY TIEMPO PARA VOLVER A MIRAR UNA DECISIÓN ANTES DE EJECUTARLA”.
—¿Qué le dirías a alguien que siente que siempre corre detrás del dinero y nunca llega a estar tranquilo?
—Que haga algo de todo lo que venimos charlando. Un buen diagnóstico nos va a responder una pregunta sumamente importante: ¿no llega porque se administra mal o porque estructuralmente está en un problema? Si es el primer caso, tiene una solución un poco más simple. Si es el segundo, la cosa es un poco más compleja. En ambos casos, saberlo debería ser el punto de partida de cualquier planificación.
