12, Enero 2021
Inti Bonomo: Hablar de ambiente sin que parezca el fin del mundo
Divulgador, docente y profesional de las Ciencias Ambientales, Inti Bonomo se propuso algo difícil: hablar de crisis climática con claridad, compromiso y hasta un poco de humor, que podría ser clave para conectar con estas generaciones.

—Hay muchas profesiones a las que quizás, por prejuicio claramente, no les preguntaríamos algo así, pero… ¿por qué estudiaste Ciencias Ambientales?
—La historia es más pragmática de lo que uno esperaría, porque se me dan muy fácil los números, la química, la física, pero no me imaginaba trabajando en un laboratorio como bioquímico. Y cuando escuché que existía la carrera de Ciencias Ambientales, y que el plan de estudio era una mezcla entre esa parte más dura y una parte más social, dije, es por ahí. Me gusta la parte social también, trabajar con gente, empresas, con gobiernos, me gusta eso de no estar anclado al laboratorio, más allá de que requiere un conocimiento sólido y a veces las soluciones tienen que ver con cuestiones de esa índole.
Su primer nombre es Alejandro, pero todos lo conocen como Inti Bonomo. Inti es su segundo nombre, que pasó a ser la manera en que le gusta que lo identifiquen. Un nombre con mucha fuerza y una clara referencia ambiental. “Me gusta decir que soy comunicador y profesional de temas ambientales. Ese es mi valor agregado y lo que puedo aportar a muchísimos comunicadores que son muy buenos. Creo que esa virtud de poder comunicar y de poder analizar información es lo que suma, sobre todo desde mi lado académico”.
Inti se destaca por su desempeño como docente, y en diferentes medios y canales. Claramente, la difusión cumple un lugar central. Cuenta con cientos de miles de seguidores en sus redes. “Un objetivo es intentar llegar a la agenda pública y que lo ambiental se convierta en algo cotidiano para los medios, para los periodistas. Y con respecto a eso, creo que distintos divulgadores ambientales lo hicimos bien.
Personalmente, entiendo que tuvimos un pico, y acá hablo sólo por mí, no le encontré la vuelta para hacerlo un poco más llevadero. Hay gente que está muy interesada en temas ambientales que incluso está dispuesta a hacer consumos pensando en cómo está producido algo, pero respecto de la cotidianidad tenemos que encontrar una clave, quizá la solución está en el humor, eso es lo que me estoy preguntando últimamente, para poder hacer estas noticias que son catastróficas, algo más amables”.
—¿Hablar de ambiente todavía genera cierta incomodidad o resistencia en algunos sectores?
—Sí, hay una resistencia y es esperable y entendible. Incorporar la dimensión ambiental a los aspectos productivos y económicos requiere un marco de pensamiento y de análisis distinto. Y esa necesidad puede generar oposición.
Pero quisiera destacar algo, para producir tenemos que empezar con cuestiones ambientales ya. Seguir como estamos es aceptar que en 40 años no va a haber más producción al nivel que tenemos, ni de productos agropecuarios, industriales ni de servicios. Seguir como estamos es lo que va a traer muchísimas más complicaciones productivas que incorporar los temas ambientales. Hay que integrar la dimensión ambiental en la sostenibilidad de las inversiones.

— Hay fenómenos extremos que cada vez se hacen más frecuentes: olas de calor, incendios, inundaciones… ¿La explicación científica detrás de esto es el cambio climático?
—Sí, y lo que cambia es la frecuencia con la que lo experimentamos. Puede haber momentos iguales o peores hace 100 años, pero lo que sucede ahora es que esos fenómenos son cada vez más frecuentes en el tiempo, se corrió esa vara.
Cuando hablamos de cambio climático ya no es futuro, sino presente. Lo que me interesa decir es que podemos estar peor. Hay que seguir tratando de correr la barrera de lo posible porque cada día que no bajamos las emisiones a nivel global, nos estamos complicando la vida a nosotros y a nuestros hijos y nietos, para poder vivir una vida digna. Entonces hay que hacerlo ayer.
“Cuando hablamos de cambio climático ya no es futuro, sino presente”.
Desde viajes de estudio hasta un emprendimiento de vinos orgánicos. El trabajo de cara a lo ambiental ocupa todos los espacios de su vida. Pero ese involucramiento individual también lo lleva a hacerse preguntas incómodas, que resuenan en muchos activistas y ciudadanos comprometidos.
Inti ha emprendido el camino de viajes a interesantes destinos y se pueden seguir sus propuestas en @desdeadentro.viajes; así como también seguir su emprendimiento dirigido a una selección de los mejores vinos orgánicos en su sitio www.tegustaelvino.com.ar.
—¿Qué sentido tiene que las personas hagan cambios en sus hábitos si las grandes industrias siguen contaminando sin límites? ¿Se puede hacer algo?
—No sirven solo las cuestiones individuales sin pensar en cuál va a ser el cambio político, ni sirve pensar en el cambio político si vos no cambiás un poco tu entorno y tu alrededor. Es muy difícil una sin la otra, incluso por una cuestión de coherencia.
“Hay que integrar la dimensión ambiental en la sostenibilidad de las inversiones”.
En un contexto donde las noticias ambientales suelen ser desalentadoras, Inti apuesta por otro tono. Uno que conecte sin anestesiar, pero tampoco paralizar. “Tengo mucha esperanza pero, y aquí apelo al humor, no porque crea que nos podemos salvar del cambio climático, sino porque creo que podemos estar siempre peor respecto al cambio climático. Entonces tengo la esperanza de no estar tan mal y quiero dedicar mi energía y conocimiento a que tengamos un escenario intermedio, y en esos intermedios que son infinitos, quiero el mejor posible”.
