12, Enero 2021
Aprender y educar en tiempos de IA
En un escenario donde la inteligencia artificial ya es parte de la vida cotidiana, la educación enfrenta el desafío de convivir con esta herramienta y repensar qué significa aprender, enseñar y acompañar.
Para profundizar en el tema, dialogamos con Mariana Maggio, pedagoga, educadora y escritora especializada en tecnología educativa, quien analiza cómo estas herramientas reconfiguran los procesos de aprendizaje, y qué lugar ocupan en la escuela, las familias y la sociedad.
Un nuevo escenario de aprendizaje

Hoy, los estudiantes tienen dispositivos -especialmente celulares- que les permiten interactuar con inteligencia artificial de forma inmediata. Esto impacta en la resolución de tareas escolares, muchas veces mecánicas o simples, que se resuelven de manera ´súper eficiente´, y, como advierte, “no hay prohibición que logre detenerlo”.
“El desafío no es el acceso a la información sino las posibilidades de la inteligencia artificial generativa para construir buenas resoluciones antes de que el acto pedagógico ocurra. Y si este es el problema, tenemos que repensar qué es el aprendizaje hoy”.
Ya no alcanza con saber buscar o repetir información. Hay capacidades que siguen siendo nuestras: editar lo que produce la IA, formular preguntas originales, comprender el contexto, leer entre líneas y, fundamental, inventar, crear algo nuevo.
“Tenemos que empezar a pensar el aprendizaje desde estas perspectivas que conectan con la originalidad, entendida como co-construcción y co-creación entre personas, y entre nosotros con inteligencia artificial”, señala Mariana Maggio.
El rol del docente
“El rol docente siempre cambia con el tiempo. Las tendencias culturales emergentes tienen un rasgo muy notorio de aceleración, y eso nos trae una necesidad de actualizarnos todo el tiempo, estudiando estos fenómenos, experimentando con alternativas tecnológicas y documentando lo que aprendemos.
Eso ubica a los docentes como inventores, diseñadores, prototipadores, frente a un conocimiento que se construye, es provisorio y cada vez más colectivo y global. Se abre una ventana de oportunidad”.
Pero advierte que este proceso “no puede depender solo de la voluntad de ´aggiornarse´”, sino que requiere condiciones de trabajo, experimentación y apoyo institucional. “Más allá del debate sobre el rol docente, la pregunta tiene que ser cuáles son las condiciones que requiere su despliegue en la contemporaneidad”.
Familias, tecnología y crianza
El acceso temprano a la tecnología también plantea interrogantes en el ámbito familiar. Cada vez más niños acceden a herramientas sofisticadas, muchas veces sin acompañamiento.
La especialista señala que esto ocurre en un contexto de alta exigencia para los adultos, atravesados por el pluriempleo, la precarización y el agotamiento, donde el dispositivo aparece como solución inmediata. “Los adultos crían en condiciones de altísimo estrés y, muchas veces, el dispositivo en manos de niños o niñas, trae cierto alivio”, explica.
A esto se suman nuevas prácticas. “Hay padres que prefieren que los chicos no manejen dinero en efectivo y les dan un celular con una billetera virtual, que termina usándose en cosas que ni imaginamos”, dice Mariana Maggio. Sin embargo, ya se observan efectos en el desarrollo: impacto en la motricidad, el lenguaje y dificultades en habilidades esperables según la edad.
“No es una cuestión solo de la adolescencia, empieza mucho antes. Esto hay que pararlo. No le podemos pedir a la escuela que lo resuelva. Son decisiones que tenemos que tomar como sociedad y como familias, poniendo el cuidado en el centro”.
Y agrega: “Lo sostengo en mi libro Crianza Poderosa, tenemos que frenar, mirarnos a los ojos, recuperar la conversación genuina y alentar experiencias que no pasen necesariamente por las pantallas. Y si pasan, que sean compartidas con los adultos. Hoy, los chicos están solos frente a las pantallas, en una situación de gran vulnerabilidad que es urgente revisar”.

Celulares en el aula: ¿problema o herramienta?
“Los debates derivan de lo que ocurre en el plano familiar. La escuela tiene la función de educar en un mundo complejo, atravesado por dispositivos y por tramas culturales, y si no lo hace, probablemente no lo haga nadie. Prohibir no resuelve el problema. Es una medida cortoplacista e ingenua”.
En cambio, plantea que la escuela debe educar en un mundo donde la tecnología es parte de la construcción del conocimiento. “Hay que asumirlo como desafío, ponerlo en agenda y definir curricularmente su alcance”.
Al mismo tiempo, advierte sobre la desigualdad. “No todos los estudiantes están incluidos digitalmente, y eso es una deuda en términos de derechos”. La prohibición puede profundizar las brechas y dejar afuera a los más vulnerables.
“Si lo pienso como profesional, la IA me ayuda a pensar mejor: experimento, observo sus límites, reviso los sesgos y vuelvo a las fuentes”.
El gran desafío: la inclusión
“El mayor desafío de la educación sigue siendo la inclusión, especialmente de los sectores más vulnerables, con experiencias educativas que los enamoren para permanecer en la escuela.
También garantizar la continuidad y el acceso a mejores oportunidades en el mundo del trabajo.
La inclusión sigue siendo central, aunque su carácter cambia junto con las transformaciones del mundo. Comprender esas mutaciones es clave para seguir generando propuestas que impulsen la inclusión plena”.
Lo humano, en el centro
“Trabajo con la hipótesis de que, en escenarios de artificialidad creciente, lo más humano que nos queda es el cuerpo. No un cuerpo quieto frente a una pantalla, sino en movimiento, amoroso, deseante, inspirado”, reflexiona Maggio.
Y concluye: “Tenemos que rescatar nuestra humanidad y preguntarnos qué aportamos a la escena educativa. La pregunta sigue siendo la misma: ¿qué es lo humano? Tiene que ver con nuestra historia, nuestra inspiración, nuestros sueños y con la posibilidad de entenderlo en escenarios de expresión colectiva.
Implica educar en comunidad, con valores como la solidaridad, la paz y la justicia. Esas son preguntas centrales que no puede resolver la inteligencia artificial”.
