Negocios

12, Enero 2021

Involucrarnos para transformar

Junto a APAER, celebramos 10 años acompañando a más de 650 alumnos de siete escuelas rurales de todo el país.

Una transformación real ocurre cuando una empresa, de forma transversal, decide involucrarse. Nuestro Programa de Padrinazgo de escuelas rurales, que este año celebra una década de camino compartido junto a la Asociación Padrinos de Alumnos de Escuelas Rurales (APAER), es el reflejo de nuestra cultura corporativa. Es nuestra manera de entender la cercanía como un modelo de gestión más humano, una práctica diaria que moviliza a nuestros equipos en todo el país para generar un impacto positivo, genuino y sostenible en el tiempo.

Acompañar la trayectoria escolar de más de 650 alumnos y alumnas en siete escuelas rurales es una iniciativa de valor que construimos día a día, desde cada lugar de nuestra empresa. Es parte de un trabajo que se forja en el territorio, que exige una presencia activa y continuada. Apadrinar, para quienes formamos parte de SanCor Salud, implica poner en acción valores fundamentales como la empatía, la solidaridad, la escucha y la contención; significa mantener un diálogo transparente y constante con docentes y directivos, involucrándonos en su ecosistema escolar para garantizar que cada niño y niña crezca en un entorno seguro, cuidado y propicio para su desarrollo integral.

Este vínculo nos permite entender la realidad de cada comunidad educativa, escuchando sus necesidades para aportar respuestas concretas que mejoren su calidad de vida. Pero, por sobre todas las cosas, esta continuidad nos brinda la posibilidad de conocer historias, de construir relaciones de confianza a largo plazo. Son lazos humanos que se fortalecen con los años y que le dan un sentido compartido al propósito que nos mueve a todos los que formamos parte de la empresa.

Apadrinar implica poner en acción valores fundamentales como la empatía, la solidaridad, la escucha y la contención.

Agosto: un mes lleno de festejos y sonrisas

Desde nuestra visión institucional, entendemos la salud como un estado de bienestar integral que va más allá de la asistencia. Cuidar la salud también implica proteger el presente de los niños y los adolescentes, y eso significa preservar sus derechos al juego, al esparcimiento y a vivir momentos de felicidad.

Por eso, en agosto, en el marco del mes de las infancias, quisimos estar presentes en los festejos de cada institución de una manera especial. Hicimos llegar obsequios a los estudiantes para que pudieran celebrar su día.

Más allá del aporte material, nuestro objetivo fue potenciar el impacto de las jornadas recreativas organizadas por las instituciones. Porque estamos convencidos de que el bienestar emocional, la risa compartida y los momentos de encuentro en la niñez son pilares fundamentales para su desarrollo emocional.

Cumplir diez años junto a APAER nos demuestra que cuando el trabajo es articulado y colaborativo, los cambios en la comunidad se consolidan y el impacto positivo se logra. Este es el camino que elegimos: seguir estando presentes, escuchando de cerca y respondiendo con empatía para que cada niño y niña cuente con la contención y el espacio que merece.

Cuidar es nuestro espíritu y lo que hacemos todos los días cuando acompañamos a 900 mil personas en todo el país. Esa misma voluntad y compromiso nos impulsa a participar activamente en nuestras comunidades, eligiendo enfocar nuestros esfuerzos en la educación de las infancias y adolescencias, porque estamos seguros de que garantizar entornos educativos seguros y oportunidades de desarrollo es una forma de cuidar la salud integral y el futuro de nuestra sociedad. 

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