Cultura y sociedad

12, Enero 2021

IA en las escuelas: por qué Noruega decidió poner un freno

Mientras gran parte del mundo busca cómo incorporar la inteligencia artificial en las aulas, el país nórdico tomó una decisión que va en sentido contrario: restringirá fuertemente su uso entre los alumnos más jóvenes.

La inteligencia artificial promete transformar la educación. Desde asistentes que responden preguntas hasta herramientas capaces de redactar textos, resumir contenidos o resolver ejercicios, cada vez más escuelas exploran cómo integrarla al aprendizaje.

Sin embargo, Noruega acaba de convertirse en uno de los casos más llamativos del mundo al anunciar una restricción casi total del uso de IA generativa para estudiantes de entre 6 y 13 años. A partir del próximo ciclo lectivo, los alumnos de primaria no podrán utilizar estas herramientas de forma habitual, mientras que los adolescentes sólo podrán hacerlo bajo supervisión docente.

La explicación del gobierno es sencilla: antes de aprender a usar inteligencia artificial, los estudiantes deben desarrollar las capacidades que les permitan pensar críticamente, comprender información y construir conocimiento por cuenta propia.

La preocupación: que la IA reemplace el proceso de aprender

La decisión no surge de un rechazo a la tecnología. De hecho, Noruega es uno de los países más digitalizados del mundo.

Lo que preocupa a las autoridades es que los estudiantes comiencen a delegar demasiado pronto tareas que son fundamentales para el desarrollo cognitivo. El propio primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, afirmó que el riesgo es que los niños “salteen pasos importantes de su educación” y que la prioridad debe seguir siendo aprender a leer, escribir y hacer matemática.

La medida llega después de varios años de caída en indicadores educativos y forma parte de una estrategia más amplia que incluyó la prohibición de celulares en las escuelas en 2024, una mayor autoridad para los docentes y un regreso a los libros impresos en muchas aulas.

Qué dicen los estudios más recientes

Las preocupaciones de Noruega coinciden con una línea creciente de investigaciones sobre el impacto de la IA en los procesos de aprendizaje.

Un estudio publicado en 2024 en la revista Education Sciences concluyó que el uso de inteligencia artificial puede aportar beneficios educativos, pero que sus resultados dependen en gran medida de la capacidad de autorregulación y pensamiento crítico de los estudiantes. Los investigadores advirtieron que, sin estas habilidades previas, existe el riesgo de que los alumnos dependan excesivamente de las respuestas generadas por la tecnología.

Ese mismo año, investigadores de distintas universidades analizaron el papel de la IA en la educación superior y señalaron que uno de los grandes desafíos consiste en evitar que las herramientas sustituyan el razonamiento propio de los estudiantes, especialmente en tareas que requieren análisis, evaluación y pensamiento crítico.

La discusión ya no gira únicamente en torno a si la IA es útil o no, sino a cuándo y cómo debe incorporarse.

No es un caso aislado

En los últimos años, varios países comenzaron a revisar la relación entre tecnología, aprendizaje y desarrollo infantil. Uno de esos casos es el de Australia, que avanzó con restricciones al acceso de menores a redes sociales. 

En Europa, tenemos los ejemplos de Francia, donde se impulsan medidas para limitar su uso entre adolescentes, Países Bajos, Italia, Polonia, Corea del Sur y recientemente la República Checa, quien avanzó con normas para reducir la presencia de teléfonos durante la jornada escolar.

Alemania es otro caso para tener en cuenta, ya que también debaten nuevas restricciones digitales para menores. Esta semana, una comisión de expertos designada por el gobierno recomendó prohibir las cuentas en redes sociales para menores de 13 años y establecer mayores protecciones para adolescentes.

La pregunta de fondo

El debate no parece ser si la inteligencia artificial formará parte del futuro de la educación, porque probablemente lo haga. La verdadera discusión es otra: ¿los chicos deben aprender primero a utilizar la IA o a pensar sin ella?

Los países mencionados tomaron posición. Su apuesta es que las habilidades fundamentales (comprensión lectora, escritura, cálculo, razonamiento y pensamiento crítico) deben desarrollarse antes de que la tecnología intervenga.

En un momento en que la inteligencia artificial avanza a gran velocidad, cada vez más gobiernos parecen hacerse la misma pregunta: si las máquinas pueden responder casi todo, ¿qué habilidades humanas deberían fortalecerse más que nunca?

Compartilo en: