Cultura y sociedad

12, Enero 2021

Lisandro Ruiz Díaz: Arte para hablar de lo que importa

Lisandro Ruiz Díaz, “Lichi” para su público, es músico, creador de contenido, autor y comunicador. Pero, por sobre todo, es alguien que busca tender puentes, sea a través de una canción, un video o una reflexión.

Créditos: Juan Curto

Nacido en Rafaela, hoy vive en Buenos Aires y es una voz singular dentro del circuito artístico independiente. Tocó en el Lollapalooza, lanzó Cocoliche, su primer álbum, en 2024, y hoy sigue creando desde una premisa tan simple como poderosa: compartir lo que nos pasa puede hacerle bien a otras personas. En esta entrevista con Vida & Salud, Lichi habla sobre el camino hacia la autodefinición, los desafíos de vivir del arte y la importancia de crear espacios donde las emociones, las preguntas y las identidades diversas tengan lugar.

—Arrancaste el 2025 en el Lollapalooza: ¿fue un hito en tu carrera?

—Fue un recontra hito, es el festival que más me gusta. Al Lolla fui desde la primera edición hasta la última y siempre que me imaginaba tocando en un festival, era ese. Cuando tocamos fue un gran show, abajo de la lluvia, con un montón de gente agitando… no podría haber salido mejor, fue un antes y un después.

“Todo está dedicado a la música, el resto son cosas satelitales”.

—¿En qué momento estás a nivel artístico?

—Recién ahora, a mis 32 años de vida, terminé de comprender que la música no es algo que pueda postergar en pos de cosas que dan dinero. Me amigué un poco con la idea de vivir de ser músico, algo con lo que mucha gente sueña, pero no lo considera posible. Y, hasta que no lo consideré posible, no lo logré. Ahora sí puedo decir que vivo de mi arte, de mi creatividad y de mi música, pero es un largo camino entender de qué manera eso se puede hacer.

—¿Cómo fuiste construyendo tu veta multifacética?

—-Mucha gente me pregunta cómo hago para separarme en todos los Lichis que hay, pero yo siempre lo vi como una sola cosa: un Lichi inquieto y curioso tratando de comunicar. Están las cosas que se comunican en un podcast, un libro o un video de YouTube. Y están las otras cosas, más trascendentes, que, como no se pueden comunicar con palabras, se expresan con el arte.

Me cuesta venderme a mí mismo porque hay gente que llega a Lichi por la música, por los videos, por algún libro, y después se enteran de todas mis otras facetas. Además, en este mundo de redes sociales donde cada artista se promociona a sí mismo, mostrar todo lo que tengo para mostrar se complica porque parece que las cosas son muy distintas entre sí, y tienen públicos y objetivos distintos. Hay que hacer algunos malabares comunicacionales para contarle a todo el mundo qué es lo que estoy haciendo.

—¿Qué mensaje buscás dar?

—No lo tengo súper claro, creo que lo voy descubriendo y tiene que ver con mis inquietudes, la diversidad de las cosas, la cantidad de formas de experimentar esta vida que existen. Siempre me molestó lo rutinario.

Me di cuenta que en las plataformas en las que estoy, hay cosas que se repiten y tienen que ver con los vínculos, con crecer, con aventurarse, cosas de las que me hace bien hablar y que quizás hay gente del otro lado a la que también le sirve hablar en esos términos.

Créditos: Juan Curto

—¿Apostás más por un contenido que por otro?

—La música me interesa, me importa y me moviliza todo. Las demás son cosas que fueron pasando, que fueron un ratito. Por ejemplo, cuando escribí un libro, no es que dije ‘ahora voy a hacer una carrera de libros’. Fue lo mismo con YouTube, llegó un momento en el que tenía que pensar sobre qué tema hablar en un video y ya no tenía más ideas.

Todo esto me llevó a tener problemas cuando me preguntaban a qué me dedico. Son un montón de cosas, pero después descubrí que soy músico o soy artista. Todo está dedicado a la música, el resto son cosas satelitales.

—¿Creés que estamos en un momento en el que es importante hablar de diversidad y sexualidad?

—Siempre es importante comunicar ese tipo de cosas porque, si no, no se habla de eso. Pienso en la gente más joven, que necesita tener todas las herramientas posibles para entender qué es lo que le pasa. Y lo que le sucede, a veces, son cosas muy sencillas, o las preguntas que tienen son muy fáciles de responder, pero no saben si está bien o mal lo que les pasa o lo que sienten.

Entonces, me parece que esta info tiene que estar lo más disponible posible para todo el mundo, todo el tiempo, porque realmente puede representar una traba muy grande que falte o que alguien piense que está errando por sentir algo de una determinada manera.

“Hay infinitas maneras de existir en este mundo”.

—¿Qué hace falta para sentirnos un poco más libres?

—Quizás tiene que ver con entender que hay infinitas maneras de existir en este mundo, en cuanto a todo, no solo con respecto a lo vincular o a la sexualidad. Y, quizás por inercia, nos agrupamos todo el tiempo y no le damos tanta atención a las particularidades de cada uno, que siento que
sería lo más importante de conocer.

Creo que, si culturalmente estuviéramos más cerca de celebrar las diferencias y no de hacer de cuenta que no están, seríamos más libres todos porque estaríamos más tranquilos con lo que sea que sintamos.

—¿Qué sensaciones te dejó el lanzamiento de Cocoliche?

Cocoliche fue mi primer álbum propiamente dicho. Es un disco al que llegué después de haber hecho música de todo tipo y en el que defino un sonido que me identifica más que ningún otro.

Créditos: Juan Curto

Suena como quería que suene, lo hice con mis propias manos y con mis amigos. El día que salió, para mí ya era un éxito. Todo lo que vino después, la devolución de la gente, los festivales, los recitales, fue aún mejor.

—¿Qué aprendiste sobre vos mismo en este recorrido artístico?

—Sobre mí, todo. No sé cómo explicarlo, pero me gustaría que se entendiera: conociendo tu historia, de dónde venís y a dónde vas, podés operar y generar cosas de manera más fácil y mucho mejor porque entendés cuál es tu rol. Todo ese laburo me parece importantísimo que lo haga todo el mundo de la manera que pueda.

—¿Qué te gustaría que alguien se lleve después de escuchar una canción tuya o ver uno de tus videos?

—Siempre digo que me gustaría que se lleven una información que les sirva. Si escuchan una canción mía y sienten ciertas cosas, es algo suyo, no mío. Es como que yo le di a esa persona unos colores y pintó algo. Entonces, la motivación más grande para generar algo nuevo y después compartirlo, es que funcione como un bastón para que la gente encuentre algo que yo no puedo explicar.

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