12, Enero 2021
La esencia de SanCor Salud
En un contexto atravesado por la transformación tecnológica, los cambios culturales y nuevas formas de trabajar, presentamos “ADN SanCor Salud”, una iniciativa que busca fortalecer las capacidades que definirán el futuro de la organización sin perder aquello que nos hace únicos: la cercanía.
La velocidad con la que evolucionan los mercados, las tecnologías y las expectativas de las personas obliga a las organizaciones a desarrollar nuevas capacidades de manera permanente. En el sector de la salud, donde la innovación convive con la calidad del servicio y el acompañamiento humano, el desafío es prepararse para el futuro sin perder la esencia.
Impulsado desde UNI, nuestra Universidad Corporativa, “Nuestro ADN SanCor Salud” forma parte de la estrategia de formación de este año y busca identificar, fortalecer y proyectar aquellas capacidades que permitirán seguir creciendo, innovando y generando valor para nuestros asociados.
Durante el lanzamiento, Mauro Storero, Gerente de Capital Humano del Grupo, destacó que el aprendizaje ya no puede entenderse como una instancia aislada. “Hoy aprender ya no puede ser algo ocasional. En un contexto donde el cambio es permanente, el aprendizaje tiene que convertirse en una capacidad organizacional y en parte indivisible de la esencia de la empresa”, señaló.

Las capacidades del presente y del futuro
“Nuestro ADN” pone el foco en competencias que trascienden los conocimientos técnicos: curiosidad, flexibilidad, foco, inteligencia emocional, valentía para tomar decisiones, simpleza, impulso y trabajo en red.
“Necesitamos desarrollar habilidades técnicas, pero también culturales: flexibilidad, foco, curiosidad, inteligencia emocional y capacidad de trabajar en red. El set de herramientas hard es necesario, pero, hoy en día, la parte soft es fundamental para diferenciarse”, sostuvo M. Storero.
En un escenario donde la tecnología se masifica rápidamente y las ventajas competitivas son cada vez más efímeras, la cultura organizacional y las capacidades humanas se convierten en el verdadero diferencial. “Las organizaciones que mejor aprenden son también las que mejor se adaptan, innovan y generan valor para las personas”, afirmó.

Liderar el cambio
La iniciativa también redefine el rol del liderazgo dentro de la organización. “A partir de este proyecto, el rol del liderazgo cambia profundamente, porque deja de enfocarse únicamente en administrar el presente para asumir también la responsabilidad de preparar a las personas y a los equipos para el futuro”, explicó Mauro.
“Hoy un líder no solo es quien guía la operación o alcanza resultados, también es quien genera contexto, impulsa aprendizaje, habilita conversaciones, desarrolla capacidades y acompaña a los equipos en escenarios cada vez más dinámicos y cambiantes”, agregó.
Más que un programa de formación, “Nuestro ADN” expresa una manera de entender el crecimiento: una organización que reconoce a las personas como parte central de su desarrollo y construye el futuro integrando cultura, talento y negocio.
