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12, Enero 2021

Ghosting, la forma abrupta de finalizar una relación afectiva

¿Te pasó alguna vez, conocer a alguien a través de las redes y que, de un momento a otro, desaparezca? Si es así, estuviste frente al fenómeno denominado “ghosting”, un término que, si bien es tendencia, puede presentar consecuencias más peligrosas de lo que aparenta. En Vida & Salud te contamos todo lo que tenés que saber de esta forma terminante de dar por finalizadas las relaciones.

Ghosting, la tendencia que se potenció con el auge de las redes sociales (Getty Images)

La palabra inglesa ghosting ganó trascendencia en los últimos años por el incremento del uso de las nuevas tecnologías y plataformas virtuales, y se traduce como “hacerse el fantasma”. Consiste en terminar una relación afectiva cortando todo tipo de comunicación y vínculo con la otra persona sin dar explicaciones, de un día para otro, sin previo aviso.

Bloquear de las redes, desaparecer, ignorar las llamadas, seguir online, pero sin responder, una conducta que, según los profesionales, surge por la cobardía de no querer enfrentar el momento de abandonar y rechazar al otro/a.

¿Cuáles son las consecuencias?

El ghosting tiene consecuencias negativas tanto para quien lo practica como para quien lo sufre. Para este último, la angustia que genera el abandono, la autoestima dañada y todo lo que implica atravesar un periodo de duelo, intensificado aún más por la ausencia de motivos que llevaron a la ruptura.

Aquel que abandona abruptamente el vínculo, deberá enfrentarse al remordimiento y sentimiento de culpa, a la negación y situación de no permitirse sentir lo que es dejar a una persona y culminar con responsabilidad una relación afectiva.  

¿Cómo afrontarlo?

Es fundamental reconocer y asumir la situación para no arrastrar el dolor a una nueva relación y, fundamentalmente, para una mejor recuperación. Para ello, puede resultar útil exteriorizar las emociones, dialogar con nuestro entorno más cercano. 

Otro de los consejos, no justificar el abandono ni culpabilizarte y, menos, asumir que te volverá a pasar en un futuro.

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