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12, Enero 2021

Mito o realidad: Tormenta de Santa Rosa

Cada año, hacia fines de agosto y comienzos de septiembre, muchas personas en el sur de Latinoamérica, especialmente Argentina, Paraguay y Uruguay esperan la llamada Tormenta de Santa Rosa. 

La tradición popular asegura que, en torno al 30 de agosto, se produce un temporal de viento, lluvia y actividad eléctrica que marca la transición entre el invierno y la primavera. Pero ¿qué hay de mito y qué de ciencia en este fenómeno?

Tormenta de Santa Rosa

El origen del mito

Se dice, que allá por el 1600 En 1615, en la Ciudad de Lima, Perú, una religiosa conocida como Rosa encabezó una plegaria comunitaria en la iglesia, ante la llegada de un desembarco de piratas holandeses a su ciudad.

Sin previo aviso, una fuerte tormenta impidió que las embarcaciones se acercaran a tierra y la ciudad quedó a salvo. Los creyentes atribuyeron ese fenómeno al poder místico de Rosa, que poco después sería canonizada como la primera santa de América.

La leyenda se popularizó en distintas regiones del continente, especialmente en Argentina, con fuerza en el área del Río de la Plata, Córdoba y Cuyo. También en Paraguay y Uruguay, donde aún hoy se asocia cualquier tormenta fuerte ocurrida en los días previos o posteriores al 30 de agosto con el fenómeno de Santa Rosa.

La explicación científica

La climatología explica que, entre fines de agosto y comienzos de septiembre, se da una mayor inestabilidad atmosférica en la región del Río de la Plata. 

Esto ocurre porque el aire frío invernal comienza a encontrarse con masas de aire cálido y húmedo del norte, lo que favorece la formación de tormentas eléctricas. El aumento de la radiación solar hacia la primavera intensifica los contrastes térmicos. Se generan frentes fríos más potentes, con lluvias, ráfagas y, en ocasiones, granizo.

Los registros del Servicio Meteorológico Nacional muestran que, si bien no siempre ocurre un evento puntual el 30 de agosto, en promedio 7 de cada 10 años se registra un temporal significativo dentro de los cinco días previos o posteriores a esa fecha.

La tormenta de Santa Rosa es un ejemplo de cómo el clima, la historia y la cultura se entrelazan en el imaginario popular. Aunque no siempre se cumple con exactitud en el calendario, la estadística confirma que el fin del invierno suele traer consigo episodios meteorológicos intensos en la región.

Nos acercamos a la fecha, ¿vos ya conocías esta historia? ¿y estás listo para la próximas luvias?

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