12, Enero 2021
Suiza, mucho más que el próximo rival de Argentina
El país europeo es sinónimo de chocolate, relojes y bancos, pero también es una de las democracias más antiguas del mundo, nunca tuvo un rey, posee refugios para casi toda su población y, pese a su pequeño tamaño, produce deportistas de élite de manera constante.
Cuando la Selección Argentina salga a jugar los cuartos de final del Mundial 2026, enfrente tendrá a un rival que es mucho más que una potencia futbolística emergente. Con apenas 9 millones de habitantes y una superficie similar a la de la provincia de Jujuy, Suiza es uno de los países más singulares del planeta y un caso de estudio en aspectos que van desde la política y la innovación hasta el deporte.
Un país sin rey y con una democracia única
A diferencia de la mayoría de las naciones europeas, Suiza nunca tuvo una monarquía nacional. Desde la creación de la Confederación Suiza en 1291, el país fue consolidando un modelo basado en cantones autónomos y en una fuerte participación ciudadana.
Hoy cuenta con uno de los sistemas de democracia directa más desarrollados del mundo. Los ciudadanos pueden impulsar iniciativas populares y votar regularmente en referéndums sobre temas nacionales, regionales e incluso locales. Esa cultura política es considerada una de las claves de su estabilidad institucional.

El país que hizo de la neutralidad una marca
Si hay una palabra asociada a Suiza es neutralidad. Desde el Congreso de Viena de 1815, esa condición fue reconocida internacionalmente y el país evitó participar militarmente en las dos guerras mundiales, una decisión que contribuyó a consolidar su imagen como territorio de diálogo y mediación.
No es casualidad que ciudades como Ginebra alberguen organismos internacionales como la sede europea de la ONU, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Comité Internacional de la Cruz Roja, institución fundada precisamente en Suiza en 1863.

El país preparado para una emergencia
Una de las curiosidades menos conocidas de Suiza está bajo tierra. Desde la Guerra Fría, la legislación obliga a disponer de plazas en refugios antiaéreos suficientes para prácticamente toda la población. Actualmente existen más de 360.000 refugios distribuidos entre viviendas, edificios públicos e instalaciones comunitarias, con capacidad superior al número de habitantes.
Aunque muchos ya no se utilizan con fines militares, el sistema sigue siendo una de las redes de protección civil más grandes del mundo y forma parte de la planificación ante desastres o emergencias.
Un gigante del deporte con pocos habitantes
Con menos habitantes que muchas grandes ciudades del mundo, Suiza produce deportistas de élite de forma constante.
En tenis surgieron figuras como Roger Federer, considerado uno de los mejores de la historia, además de Martina Hingis y Stan Wawrinka. En esquí alpino es una potencia histórica con nombres como Marco Odermatt y Lara Gut-Behrami, mientras que en ciclismo, atletismo y fútbol también mantiene una presencia competitiva.
Especialistas atribuyen este fenómeno a una combinación de factores: una amplia cultura deportiva desde la infancia, infraestructura de calidad, fuerte apoyo a los clubes locales y un entorno que favorece la actividad física al aire libre.

Mucho más que bancos y chocolate
Aunque el país es mundialmente conocido por sus relojes, chocolates y sistema financiero, también lidera rankings internacionales de innovación, competitividad y calidad de vida.
Tiene cuatro idiomas oficiales (alemán, francés, italiano y romanche), una de las economías más estables del mundo y una de las mayores expectativas de vida de Europa.
Por eso, cuando Argentina y Suiza se enfrenten en el Mundial, el partido también será una oportunidad para mirar más allá del fútbol y descubrir a un país pequeño en territorio, pero enorme en historia, organización y particularidades.
