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12, Enero 2021

Mateo Salvatto: Ideas que cambian la realidad

En esta entrevista, Mateo Salvatto comparte su mirada sobre innovación, frustración y el futuro de la tecnología en Argentina. Desde su experiencia emprendedora, explica cómo transformar ideas en soluciones reales, el rol de la perseverancia, los mitos sobre los jóvenes innovadores y el impacto humano de la inteligencia artificial y la impresión 3D.

—¿Qué entendés hoy por innovación?

—Muchas veces se confunde innovación con inventar algo extravagante. Para mí innovar es resolver un problema real, de forma mejor que lo que existía antes. Puede ser con inteligencia artificial o con una cartulina: lo importante es que funcione y que la gente lo adopte. Una idea deja de ser solo “creativa” cuando cambia comportamientos y se incorpora en la vida cotidiana. Ahí recién hablamos de innovación.

—¿Cómo explicarías Háblalo?

Háblalo es, en criollo, una rampa digital. Así como una rampa física abre accesibilidad, esta app lo hace para personas con dificultades en su comunicación. Traduce texto a voz y voz a texto, tiene pictogramas y frases rápidas. Es gratuita, funciona sin conexión y ya la usan más de 500.000 personas en 65 países. El modelo de negocio asegura que siempre será gratis, financiada por servicios inclusivos que ofrecemos a empresas.

—Después de ese éxito, ¿costó encontrar nuevos desafíos?

—Nunca me faltaron. Además de Háblalo y Asteroid, trabajo en Grondplek, de impresión 3D de concreto, y en Apgreid, edtech enfocada en inteligencia artificial. Siempre busco lo que viene, con el lema de “vamos por más”.

—¿Qué lugar ocupa la frustración?

—Es parte del día a día. Si no te frustrás, es porque no intentás nada nuevo. En América Latina el error suele castigarse, pero para mí es información valiosa: te marca dónde no hay valor. La clave es perseverar aun cuando las cosas parecen no avanzar.

—¿Podés dar un ejemplo de idea que no funcionó?

—El propio Háblalo. Al inicio nadie creía en la app. Tuvimos que ajustar mil veces el modelo de negocio y la plataforma. También Grondplek y Apgreid tardaron años en arrancar. Las ideas maduran con el tiempo y los equipos también.

“LA INNOVACIÓN, EN GRAN PARTE, ES INSISTIR UN POCO MÁS QUE EL RESTO Y NO BAJAR LOS BRAZOS”.

—¿La carencia nos hace más creativos?

—Sí, nos obliga a ser ingeniosos, pero también nos limita porque sin capital ni estructuras las ideas no escalan. Tenemos talento y garra, pero falta un ecosistema que lo sostenga.

—¿Cómo ves la innovación en Argentina?

—Me la imagino más ágil si logramos quitar trabas y burocracia. El sector privado debería abrirse más, compartir datos, pensar en ecosistemas. Y la educación es central: enseñar programación, robótica y habilidades emprendedoras en todas las escuelas.

—¿Qué mitos te parece que hay que derribar?

—Que hay que ser un genio: mentira. Lo que hace falta es curiosidad y animarse a probar. Que los jóvenes nacen sabiendo de tecnología: nadie nace sabiendo. Y que si la pegaste una vez, siempre te va a ir bien. La humildad es clave.

—¿Cómo manejás la presión de sostener una imagen innovadora?

—No me interesa la imagen, me interesa que las soluciones funcionen. Lo personal se gestiona rodeándome de equipos que me bajan a tierra y escuchando siempre a los usuarios.

—¿Qué lugar tiene la intuición?

—Es el punto de partida, pero no alcanza sola. Para escalar hay que aplicar método: validar, prototipar, medir, iterar. Yo diría 20% intuición y 80% método, sumado a la perseverancia.

—¿Qué núcleo vital se mantiene intacto, algo que tengas desde que arrancaste?

—La insistencia. No fui el más genio ni el más técnico, pero nunca bajé los brazos. Ese es el motor que me mantiene en movimiento.

—¿Qué aconsejás a quienes recién empiezan?

—No esperar. No hace falta recibirse ni tener inversores. Con internet, IA y comunidades ya podés arrancar. Lo importante es probar en pequeño, validar y animarse a ser protagonista.

—¿Qué tecnologías emergentes te entusiasman más?

—La inteligencia artificial aplicada a accesibilidad y educación, porque tiene impacto humano real. Y la impresión 3D en la construcción, que puede dar soluciones de vivienda rápidas y económicas para millones.

—¿Pensás en tu legado?

—Hoy me concentro en escalar proyectos y en mi vida personal. El legado llegará solo, si tiene que llegar.

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